COVID-19: siete consideraciones para la elaboración de los estados financieros

Lucia Carbone
La elaboración de estados financieros, guiada por las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), puede ser un aliado para el sector retail durante el COVID-19. A continuación, conoce siete consideraciones para la elaboración de los estados financieros que te brinda EY, empresa líder mundial en servicios de auditoría.

En esta oportunidad Óscar Mere, Socio de Auditoría, EY Perú, empresa líder mundial en servicios de auditoría, comparte un artículo relacionado con el contexto actual del COVID-19. Nos brinda siete consideraciones para la elaboración de los estados financieros, partiendo de la referencia de las diferentes NIIF, que podrían contribuir a elaborar los reportes con eficiencia y disminuir o controlar los efectos de la pandemia en el negocio.

A medida que el brote del coronavirus sigue evolucionando y los gobiernos de todo el mundo toman acciones para mitigar su impacto, resulta difícil estimar el alcance y la duración total del impacto comercial y económico que tendrá. Estas circunstancias representan mayores retos en lo que respecta a la preparación de estados financieros (EE.FF.) anuales e intermedios de conformidad con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), tal como se muestra a continuación:

  • Evaluación del principio de empresa en marcha y liquidez

La NIC 1, “Presentación de estados financieros”, requiere que, al prepararlos, la Gerencia evalúe la capacidad de la empresa para continuar como negocio en marcha y si es que este supuesto es aplicable. De igual manera, esta norma requiere que se incluyan ciertas revelaciones cuando no se utilice la base de negocio en marcha o cuando la Gerencia, al realizar su evaluación, tenga conocimiento de incertidumbres materiales relacionadas con eventos o condiciones que podrían generar dudas significativas sobre la capacidad de la empresa para continuar como negocio en marcha. Al realizar esta evaluación, la Gerencia debe tomar en consideración los efectos existentes y futuros del coronavirus en las actividades de la empresa.

Si la empresa estuviera en un negocio directamente afectado por la crisis, se deben considerar preguntas clave: ¿la empresa tiene suficiente liquidez para sobrevivir los próximos seis o doce meses? ¿El cese temporal de operaciones afectará la demanda y los márgenes de manera significativa? ¿Existen planes para liquidar o dejar de operar la empresa?

El grado de consideración necesario, las conclusiones alcanzadas y la cantidad de revelaciones requeridas dependerán de los hechos y circunstancias en cada caso específico, porque no todas las empresas se verán afectadas de la misma manera ni en el mismo grado.

Es posible que las empresas deban aplicar juicios significativos y realizar continuas actualizaciones en sus evaluaciones hasta la fecha de emisión de los estados financieros, debido a la cambiante naturaleza del COVID-19 y a las incertidumbres que este conlleva”.

  • Estimación del valor razonable y pérdidas crediticias esperadas de los instrumentos financieros 

A medida que sigue la propagación del coronavirus, el mundo está realizando ajustes masivos para hacerle frente. A pesar de que el resultado es impredecible y las condiciones siguen siendo inestables y volátiles, estos ajustes (o medidas) podrían tener, o no, un impacto directo en la contabilidad de los instrumentos financieros. La NIIF 9 “Instrumentos financieros”, y la NIIF 7 “Instrumentos financieros: Revelaciones”, abordan el tratamiento contable de los instrumentos financieros y las revelaciones relacionadas.

Al respecto, para la estimación del valor razonable de los instrumentos financieros es sumamente relevante plantearse las siguientes preguntas: ¿se ha evaluado cómo impacta la actual volatilidad del coronavirus sobre los precios de las acciones e instrumentos de deuda? ¿Los datos de mercado utilizados en la evaluación del valor razonable recogen los efectos de las acciones tomadas por los gobiernos para controlar la pandemia? ¿Al determinar la tasa de interés se ha incluido el riesgo de la contraparte y los efectos en las tasas libres de riesgo de los estímulos de los gobiernos?

Asimismo, la medición de las pérdidas crediticias esperadas (PCE) deberá realizarse de manera tal que refleje un importe de probabilidad ponderada y no sesgada a que se determine mediante la evaluación de un rango de posibles resultados y que, a su vez, refleje el valor del dinero a través del tiempo.

La evaluación del impacto del brote del coronavirus en las PCE requerirá la aplicación de juicios significativos; en especial, porque no es comparable con otros eventos similares ocurridos en fechas recientes, por tanto, las empresas tendrán que actualizar sus escenarios macroeconómicos y sus modelos predictivos y/o de referencia. La sensibilidad de los juicios y estimaciones, las revelaciones de los supuestos clave utilizados, los juicios formulados para estimar las PCE y el impacto de las medidas de apoyo serán de suma importancia, debido al nivel de incertidumbre que se maneja.

  • Valor neto de realización y otras estimaciones contables relacionadas con los inventarios

Debido a la disminución en la rotación de los inventarios generada por las interrupciones temporales y la disminución de la actividad comercial de las empresas, debemos plantearnos retos importantes en la estimación de las provisiones relacionadas con los inventarios. De acuerdo con lo establecido por la NIC 2 “Inventarios”, se deben obtener respuestas a lo siguiente: ¿nuestras estimaciones reflejan o reflejarán las actuales condiciones de mercado? ¿Qué productos o línea de productos quedarán obsoletos en el corto y/o mediano plazo? ¿Cuánto deberán durar las campañas de ofertas o realización y cómo afectarán esas campañas a las respectivas provisiones? ¿Qué hacer con los productos de moda en cambios de temporada o estación?

El surgimiento del COVID-19 ha generado, indudablemente, riesgos adicionales que pudieran requerir que las empresas tengan que realizar ajustes materiales al valor en libros de sus inventarios. Por lo tanto, las empresas deben considerar la magnitud de las interrupciones que el brote provocó en sus cadenas de suministro, en los plazos normales de rotación de cada tipo de producto (a nivel de SKU), y en el valor neto de realización de estos, e incorporar estas variables en sus estimaciones para el cálculo de las provisiones relacionadas con los inventarios. Evaluación del deterioro de activos de larga duración.

  • Evaluación del deterioro de activos de larga duración

Ante el contexto de paralización e incertidumbre, muchas empresas peruanas tendrán que evaluar el potencial deterioro de sus activos fijos e intangibles destinados a la operación, incluyendo el Goodwill (valor intangible derivado del negocio). Al respecto, los ceses temporales de operaciones y las disminuciones en las proyecciones de ingresos por precio o demanda a causa de coronavirus son, en sí mismos, indicadores de deterioro.

La NIC 36 “Deterioro del valor de los activos” requiere que las empresas evalúen, al cierre de cada periodo de reporte, la existencia de indicadores de deterioro en sus activos no financieros. Para evaluar estos indicadores, a nivel externo e interno, los cuestionamientos claves a plantearse son: ¿existe una caída severa en el precio de las acciones de la empresa? ¿El valor del patrimonio es mayor al de capitalización bursátil? ¿Las tasas de mercado se han incrementado y se ha afectado la tasa de descuento utilizada para estimar el valor recuperable? ¿El activo evaluado está parado, no se utiliza o existen planes para su venta?

Conforme va evolucionando la crisis y las condiciones se tornan menos predecibles en esta etapa, la Gerencia debe ejercer juicios significativos para presentar supuestos razonables que reflejen las condiciones existentes a la fecha de reporte en caso se requieran pruebas de deterioro.

Considerando la situación actual, la mayoría de estos supuestos estarán sujetos a incertidumbres significativas; las empresas deben considerar revelaciones detalladas sobre los supuestos y las sensibilidades”.

  • Modificaciones a los contratos de arrendamiento

Debido a las interrupciones temporales y la disminución de la actividad comercial de las empresas, los contratos de arrendamiento podrían sufrir alteraciones a sus términos contractuales iniciales. Las modificaciones a dichos contratos pueden considerar diferentes tratamientos contables de acuerdo con la NIIF 16 “Arrendamientos” y dependerá de si se afecta o no el alcance de los activos o si se modifican los pagos futuros bajo el plazo remanente del contrato de arrendamiento.

En este sentido, una modificación al contrato de arrendamiento requiere la remedición del pasivo por arrendamiento utilizando una tasa de descuento ajustada. Debido a que la tasa de interés implícita en el arrendamiento no suele ser fácilmente determinada por el arrendatario, es necesario que éste determine una tasa de interés de endeudamiento incremental modificada. El brote del coronavirus ha exacerbado la volatilidad del mercado, por lo que los bancos centrales de muchas jurisdicciones están reduciendo las tasas de interés. La evaluación de la tasa de interés de endeudamiento incremental modificada también podría requerir la aplicación de juicio en estas circunstancias.

  • Modificaciones de contrato de deuda

Las empresas afectadas podrían enfrentar problemas de flujos de efectivo como resultado de las interrupciones generadas en sus operaciones, el incremento en sus costos de operación o la pérdida de ingresos. Dichas empresas necesitarían obtener financiamiento adicional, modificar los términos de sus contratos de deuda existentes u obtener exenciones si dejaran de cumplir con los covenants de deuda. En tal caso, las empresas tendrían que considerar los lineamientos que establece la NIIF 9 “Instrumentos financieros” para determinar si alguno de los cambios, en sus acuerdos contractuales existentes, representa una modificación sustancial o una posible rescisión de contrato, ya que en ambos casos habría implicaciones contables.

Con respecto a los pasivos financieros, una empresa debe dar de baja el pasivo si se extinguen los flujos de efectivo relacionados. Es decir, cuando se cancela o vence la obligación especificada en el contrato o si los términos y condiciones del instrumento sufren cambios sustanciales.

Al respecto, la NIIF 9 brinda también orientación sobre cómo determinar si una modificación a un pasivo financiero es o no sustancial. Recuperaciones de seguro”.

  • Recuperaciones de seguro

De acuerdo con la NIC 37 “Provisiones, pasivos contingentes y activos contingentes”, si se espera que una parte, o la totalidad, del desembolso requerido para liquidar una provisión sea reembolsada por un tercero, dicho reembolso será objeto de reconocimiento únicamente cuando su recepción sea virtualmente ineludible si la empresa liquida la obligación relacionada.

Los términos y condiciones de las pólizas de seguro por lo general son complejos. En el contexto de una posible recuperación de seguros para determinar que existe una póliza válida para el siniestro y que la reclamación será liquidada por la aseguradora, se podría requerir la presentación de pruebas que confirmen la cobertura.

Una vez que se haya determinado que es virtualmente ineludible que la empresa reciba una indemnización, por lo menos para compensar algunas de las consecuencias del brote del coronavirus, de acuerdo con una póliza de seguro válida, cualquier incertidumbre en cuanto al saldo por cobrar deberá reflejarse en la medición de la reclamación.

Autor:

  • Oscar Mere: Socio de Auditoría, EY Perú 

Conoce más sobre EY AQUÍ

Fuente: Artículo extraído de EY Perú

Total
0
Shares
Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público.

Post previo

Produce: emolienteros formales, empadronados y con protocolos de salubridad pueden reiniciar labores

Post siguiente

Subsidio para transporte urbano de pasajeros será para Lima, Callao y 26 ciudades del interior

Related Posts
Total
0
Share