Buenas prácticas para un aprendizaje online eficiente

Optimización de tareas, interacción social dentro de la educación en línea, acompañamiento de maestros y comunidades virtuales son algunas de las buenas prácticas que se deben considerar para satisfacer la necesidad básica de la educación en colegios.

Según UNESCO, a la fecha más del 91% de la población estudiantil en el mundo está siendo afectada por el cierre temporal de las instituciones educativas en 191 países, a raíz de la propagación de la pandemia COVID-19. Y es debido al aislamiento social obligatorio que las instituciones deben replantear sus modalidades de enseñanza.

En el caso de Perú, recientemente se inició el año escolar a través del aprendizaje en línea, teniendo como desafío adaptarse a esta nueva modalidad de enseñanza, que si bien puede ser distinta, trae grandes oportunidades, pues posibilita la permanencia de la currícula escolar regular y evita la pérdida del año. Además, ofrece un espacio de interacción, estabilidad y aprendizaje a los menores de edad en una etapa difícil como la que nos encontramos.

En este contexto, el Colegio Markham desde mediados de febrero viene preparándose para aplicar esta nueva modalidad con sus estudiantes, y mediante una constante retroalimentación entre profesores, padres y alumnos, ha podido evidenciar y continuamente mejorar la educación en línea mediante diversas prácticas, las mismas que hoy comparte para que cada participante de esta comunidad educativa tome el desafío de satisfacer la necesidad básica de la educación y optimizar la experiencia del alumno.

Estas son algunas buenas prácticas para mejorar y hacer un aprendizaje online eficiente:

  1. Menos plataformas y optimización de tareas. Es ideal mantener un canal oficial donde los alumnos puedan encontrar toda la información necesaria para sus cursos. Es importante también que los alumnos no se sientan abrumados por la cantidad de trabajos que se les asignan a fin de compensar la falta de clase presencial; sin embargo, hay que considerar que actualmente los niños están frente a la pantalla durante más horas, por lo cual debe limitarse el trabajo fuera de clases para que puedan relajarse y pasar tiempo en familia. 
     
  2. La interacción social dentro de la educación online. El colegio ofrece mucho más que solo el aprendizaje académico, pues los estudiantes acuden a las escuelas para interactuar con otros estudiantes y adultos. En la situación actual, la necesidad del contacto social es aún más importante. Por ello, hay que tener en cuenta que los estudiantes necesitan mantener este contacto a través de sesiones comunitarias en línea con clases, grupos de interés y maestros. Un ejemplo de ello, es la iniciativa de una alumna de primaria del Colegio Markham, quien ha creado un Club de Lectura a fin de ayudar a los mismos estudiantes a continuar con el sentido de comunidad y pertenencia. Asimismo, también es necesario buscar el equilibrio entre la necesidad de estar en contacto con otros en línea, y el tiempo frente a una pantalla. No hay una solución fácil para esto, por lo que es necesario la orientación de los padres para determinar si los estudiantes se están aislando demasiado o están demasiado dependientes de sus pantallas. 
     
  3. Acompañamiento de maestros. El rol de los profesores es primordial en el desarrollo personal, social, emocional y físico de los estudiantes. En la educación en línea tienen el desafío adicional de rápidamente aprender a usar nuevas herramientas de enseñanza, adaptar sus clases a nuevas plataformas y apoyar debidamente a los estudiantes para asegurar la efectividad del aprendizaje. La enseñanza por parte de los profesores debe ser más minuciosa en los niños más pequeños, el reto es que se logre una mayor participación en las videoconferencias para así desarrollar mejor las relaciones interpersonales; cabe resaltar que en estos casos el apoyo continuo de los padres también es crucial. Asimismo, para las sesiones se pueden realizar actividades que involucren materiales encontrados en el hogar y/o la participación de miembros de la familia, lo cual facilita un enfoque inclusivo de aprendizaje. 
     
  4. Realización de actividades adicionales. Además de las materias básicas, las actividades extracurriculares y el programa de educación al aire libre son también relevantes en los estudiantes para asegurar el desarrollo de habilidades variadas, mantener las relaciones interpersonales y aumentar la motivación de los alumnos. Mediante estos espacios se puede asegurar un desarrollo en áreas de su interés más allá de lo estrictamente académico. Una solución que está encontrando el Colegio Markham es ofrecer clases de video de diferentes disciplinas extracurriculares como malabarismo, ajedrez, yoga y otras similares actividades. Asimismo, busca involucrar a los alumnos, retándolos para que propongan actividades creativas afines a sus áreas de interés. Aunque la educación al aire libre actualmente es difícil, son desafíos que se deben asumir de manera creativa para poder brindarle a los alumnos un espacio alternativo de aprendizaje y desarrollo personal.
     
  5. Establecer una retroalimentación permanente entre profesores, padres y alumnos. Todas las conclusiones que se establezcan son posibles gracias a una comunicación constante y debidamente orientada, pues cada participante puede profundizar específicamente en puntos que le competan según su grado y/o edad. Con esta información se puede ir innovando y mejorando constantemente para la mejor experiencia en el aprendizaje en línea. Este mecanismo puede realizarse mediante encuestas, cuestionarios y/o un feedback constante entre alumnos, padres y profesores.

 

Total
0
Shares
Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público.

Post previo

Cómo formar un adecuado comité de seguridad y salud tras la cuarentena

Post siguiente

Cinco consejos para cuidar tu auto en cuarentena

Related Posts