10 cosas que aprendí en mi primer año de independiente

Redacción PQS
10 cosas que aprendí en mi primer año de independiente

En su blog Dale a la Web, Carlos Lluberes, consultor de marketing digital, ecommerce y redes sociales, cuenta lo que aprendió en su primer año como profesional independiente, las buenas y a las malas. “En este tiempo manteniéndome 100% como consultor independiente, he vivido y aprendido bastante, de un grupo de cosas para lo cual la vida profesional segura no te prepara”.

PQS te cuenta los diez puntos que recuerda Lluberes para que también aprendas de su experiencia:

  1. El empujón a la piscina.

Había visto ya a muchos renunciar, para luego “irse de boca” o estrellarse por años, con proyectos independientes que no funcionaban. Me aterraba eso, más aun siendo cabeza de familia. ¿Realmente debía esperar, a asegurar una cantidad mayor de proyectos como independiente? Tal vez. Pero seguro que no hubiera llegado al nivel de proyectos que tengo ahora, si hoy tuviera 0 meses como 100% independiente. Yo recibí el equivalente a un empujón a la piscina: sabes que puede pasar, pero no te lo esperas, y no quieres que te sorprendan con eso. Que me sacaran de una nómina me obligó a poner mi rol de consultor como plan A, pero no es que haya sido decisión mía.

 

  1. El retorno al empleo como tal.

Sería un hipócrita si escribo que luego de estar como independiente, no quise volver a emplearme. Realmente el mercado laboral se encargó de hacer la decisión más fácil: había poco atractivo en todo lo que ofrecían. Por lo que si bien, el primer instinto de alguien que se vuelve independiente por obligación, es de procurar el retorno al empleo, ese mismo instinto te lleva a exigir mejores cosas. Estaba más cerca de ser independiente satisfecho, que de ser empleado conforme, pero eso lo aprendí, procurando el retorno al empleo.

 

  1. El enfoque.

Mientras andaba de picaflor con los empleos, y claro, igual desarrollando la consultoría independiente, un día me encontré en el gimnasio con un amigo. Horario de las 11 am (cuando van/ vamos los magnates, independientes, sin oficios o mantenidos). Le expliqué mi perspectiva profesional, y entre muchas cosas que hablamos sobre el beneficio de ser independiente, recuerdo que me quedó un consejo principal: hasta que no te enfoques, las cosas no irán caminando a tu favor.

 

  1. El tiempo…o la carencia del mismo cuando eres independiente.

El que piensa que trabaja menos cuando se es independiente, o al menos cuando se inicia, que se baje de esa nube. Independientemente de tu nivel de ambición (financiera, profesional o de puro ego), vas a querer trabajar siempre en tu proyecto. Vas a querer madurar rápido tu estatus de independiente, para disfrutar del oasis de la vida relajada que soñabas antes de dar el salto. Luego de varios domingos de visita a mi mamá, en los que siempre me veía “entretenido” con la computadora, ella no se aguantó y me preguntó: “Carlos, ¿y tú estás siempre jugando o en serio estás trabajando?”. Y le respondí con mi conclusión: “Cuando eres empleado, trabajes mucho o poco, recibes el mismo dinero; cuando eres independiente, trabajas poco, te quedas sin comer, trabajas mucho, puedes comenzar a soñar que vivirás muy bien”.

 

  1. La salud.

Otra de las cosas que aprendí en este primer año como independiente, es que aparte de tu tiempo, tu salud es un activo que ahora cobra mucho más valor. Si bien ahora no tienes que pedir excusas ni conseguir un certificado del doctor para poder descansar si enfermas, pero para ti, un día en cama o inactivo, es un día sin ingresos. También, cuando eres independiente, lo quieras o no, proyectas una imagen. Mantenerte en salud te ayudará a mantener esa buena imagen.

 

  1. Sobre la informalidad de la gente.

Si algo le reconozco al trabajo que se hace entre empleados (exceptuando mayoría de entidades de gobierno), es que la gente tarde o temprano cumple con sus requerimientos, o al menos con una respuesta. Hay algo de seriedad en ese sentido. Lo que no entiendo es como, a nivel independiente, te encuentras con una carretilla de gente que simplemente no les da la gana de responder a algo que originalmente ellos pidieron. Con la experiencia, aprendí a cómo tratar a los requerimientos para evitar que gente así me haga perder el tiempo, pero confieso que me tomó muchos meses y muchos correos de seguimiento en vano, llegar ahí.

 

  1. La planificación financiera, vital para un independiente.

Si sabes lo que ingresas, y lo que has ahorrado, siempre podrás gastar con tranquilidad, hasta el límite que hayas fijado. Pero una cosa es hacer eso, cuando tienes un ingreso constante cada 15 días, y otra, hacerlo si no sabes cuándo te van a pagar. Siempre debes definir un nivel mínimo de gastos mensuales, para mantener tu vida y la de los tuyos.

 

  1. A veces tienes que exportar(te).

Al mantener mi enfoque en ser independiente, pude sentirme más cómodo en mis tareas de consultor, de docente y de blogger. Y con esta nueva vida de independiente, puede exportar mi trabajo con mayor facilidad y confianza, y lo mejor, pude validar que tengo un producto de calidad para otros mercados. Aprendí que si te dedicas y te destacas, y te expones en algo global como el internet, podrás posicionar lo que haces y recibir demanda fuera de tu país.

 

  1. Las cosas van madurando y tomando su forma.

Realmente me frustraba que solo llegaban esos correos de clientes tipo del punto 6 de arriba, y muy pocos proyectos con “sustancia” real. Tal vez lo que faltaba era actualizar mi sección de consultorías o tal vez faltaba que las personas adecuadas me conocieran y me refirieran, pero bueno, los requerimiento ahora son muchos mejores. Ahora no tengo que convencer mucho a cada potencial cliente, del proyecto que podemos implementar, pero antes, todo se lo encontraban muy intangible o pedían cosas que no aprovechaban mis habilidades.

 

  1. La clave para mi marketing: personal branding, buenas relaciones, SEO y el mejor nivel de trabajo.

Ya para terminar, lo que más he disfrutado de aprender en este primer año, es cómo 4 cosas se combinan y funcionan a mi favor, para un mejor marketing de mis servicios de consultoría/ docencia:

  • El Personal Branding.
  • El poder de los buenos contactos
  • El SEO:
  • El apoyo en el trabajo del bueno.

Puedes leer el artículo completo de Carlos aquí.

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