Baika: La organización como puente en la sociedad

Escrito por Rodrigo Aguirre, Director General de Baika.

Recuerdo la primera vez que fuimos a Puno, diciembre del 2017, éramos 6 voluntarios, tan solo 13 bicicletas y entre nerviosismo y alegría, muchas ganas de ayudar. Durante la primera entrega de Baika, tuve la oportunidad de enseñarle a manejar bicicleta a un niño con la misma bici con la que aprendí a manejar yo. Esta ha sido la experiencia más impactante que he tenido en mis 21 años de vida, pues me di cuenta del gran valor y significado que pueden tener las cosas. Pude ver como el bonito recuerdo que tenía de la bicicleta en la que aprendí a manejar, se convirtió en una nueva esperanza y alegría para alguien más. Desde mi parecer, esto refleja cómo la pequeña acción de donar una bicicleta puede generar un gran impacto no solo en quien la recibe, sino en el mismo donante, al saber que está generando un cambio positivo en la sociedad.

Luego de tener esta experiencia y consolidar Baika como un proyecto formal, entendimos la importancia del rol que juegan los donantes dentro de cualquier proyecto social, pues sin ellos nada de lo que hacemos sería posible. Establecimos que la misión del proyecto es contribuir a la educación de los niños residentes en la sierra peruana mediante la entrega de bicicletas, para que puedan llegar de manera más rápida y eficiente a la escuela. Sin embargo, como cualquier iniciativa social, nuestra labor va más allá de solucionar la problemática  identificada, también buscamos generar un impacto en la sociedad que concientice a las personas y genere un cambio en ellas.

Es por ello que, cuando le entregas una bicicleta a Baika, no se la estás donando al proyecto como tal, sino que nos la estás entregando para poder dársela al niño que la necesite por ti. En base a ese pensamiento, Baika funciona como un puente que conecta al donante con aquellas personas en necesidad. Es por esto que uno de los objetivos del proyecto es hacer que el donante viva la entrega con nosotros, que tenga la posibilidad de entregarle su bicicleta a un niño y sobre todo, que pueda experimentar la misma sensación que los voluntarios al momento de la entrega. No obstante, esta no es una labor fácil, llevarles la misma experiencia que sentimos durante una entrega de bicicletas es complicado, no solo basta con tener material audiovisual de las campañas, sino que, buscamos una verdadera conexión entre estos dos agentes.

Consideramos que es importante involucrar al donante en cada aspecto posible si es que lo desea. Por eso es que siempre está abierta la posibilidad de acompañarnos los fines de semana en los mantenimientos en nuestro almacén principal ubicado en la planicie. Debido a que recibimos bicicletas de segunda mano, muchas veces estas necesitan ser revisadas para identificar si se requiere inflar las llantas, ajustar los frenos, cambiar el neumático o solo limpiar la cadena. De esta forma, la bicicleta queda en un estado óptimo, lo que permite que sea fácil para los niños aprender a usarlas. Es ahí donde los donantes pueden tener la experiencia de arreglar su propia bicicleta y dejarla operativa. De esta manera se genera un vínculo, no solo entre el donador y el objeto (la bicicleta), sino en el proceso de dejar en perfecto estado algo que no se utilizaba hace tiempo, y cómo ese esfuerzo será visible en la alegría de un niño al momento de la entrega.

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Más allá de la experiencia de arreglar su propia bicicleta, gracias al programa de relación con el donante, puesto en práctica desde inicios del año pasado, cada persona que done una bicicleta tendrá la oportunidad de conocer el estado actual de su bicicleta, es decir, puede saber si esta todavía se encuentra en el punto de acopio donde la dejó, si se encuentra en mantenimiento o si ya fue entregada a un niño. Además, los donantes tienen la oportunidad de escribirle un mensaje esperanzador a la persona que recibirá su bicicleta. Este mensaje es impreso en una tarjeta y se entrega junto a la bici. De esta forma, se alcanza una conexión más profunda y satisfactoria, tanto para el beneficiado como para el donador, ya que el primero de los mencionados entenderá que hubo un proceso detrás de la bicicleta, y el donante podrá ver cómo su bicicleta se encuentra ahora con una persona que le dará un  mejor uso.

En conclusión, la meta de Baika es que la persona que done una bicicleta, o que en general ayude al proyecto de cualquier manera, sea consciente de que Baika es solo un puente, y que al final, él está generando un cambio positivo, además de darle a un niño una nueva oportunidad para pedalear hacia un mejor futuro.


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