¿Emprender o emprender con propósito?

Redacción PQS

Lanzarse al emprendimiento es algo que, para algunos, parece ser mucho más novedoso, enriquecedor y gratificante que trabajar de manera dependiente para una empresa, pero ¿emprender es lo mismo ahora que hace unos años?

Parece que no, pues surge un nivel más exigente pero natural dentro de los emprendimientos de generaciones actuales, específicamente en millennials y centennials. No es que las generaciones pasadas no hayan tenido ese “espíritu emprendedor”, de hecho, siempre existió; sin embargo, el enfoque era otro.

Este enfoque estaba direccionado hacia dos miradas: La primera, convertirte en tu propio jefe y no tener que depender de nadie. Tomar tus propias decisiones y ser el único responsable de los logros de tu negocio o empresa. Y la segunda, rentabilizar el negocio. Hacer crecer las ganancias a todo dar, así como ponerle énfasis a las ventas y a las nuevas oportunidades, con el fin de lograr ser más comercial y monetizar más.

Hoy en día, las generaciones “Y” y “Z” han elevado el emprendimiento a un #siguientenivel: Emprender con propósito. Ahora no solo basta con crear un negocio para ser tu propio jefe o para generar ganancias, sino que, ahora es indispensable crear negocios con un sentido claro y que trascienda. Es decir, que conecte con el potencial cliente de manera cercana y hasta emocional.

Emprender con propósito tiene que ver con no lanzarse al mercado con la primera idea que surge, sino, analizar a detalle y profundidad los motivos, posibles impactos y presencia que llegará a ocupar esa idea en los clientes. Ante esto, “pivotar” se ha convertido en el verbo madre de todo aquel emprendedor de los últimos años. Al pivotar se exploran ideas secundarias y se va construyendo la identidad del negocio, la cual deberá responder a la que va a marcar el sentido de haber emprendido: “¿Para qué?”

Cuando se logra responder esa interrogante, entonces se puede concluir que el negocio tiene un propósito.

El ejercicio de pivotar puede tomar muchas semanas o meses. Por ello, esta es considerada como la diferencia más resaltante entre el emprender de ahora y el de antes. Hoy, los emprendedores muestran mucha disposición para cambiar de modelo de negocio, productos, enfoque, etc., manteniendo así la vinculación de los mismos con el propósito inicial. Este último, entendido como ese sentido y respuesta al “¿para qué?”, es lo que va a marcar la diferencia en el mercado competitivo.

Adicionalmente, emprender con propósito tiene que ver con el famoso: “Ponerle cara al negocio”, que no es más que mostrarle al cliente quién o quiénes están detrás de esa idea novedosa, de esa empresa que acaba de crearse, de ese producto potente. Esto fortalece el vínculo entre el potencial cliente y quienes lo venden. Ahora, gracias al uso de las redes sociales y la tecnología, la exposición es mucho más fácil que antes. Es por eso que fidelizar a un cliente resulta siempre una tarea obligatoria, pero más accesible que antes, pues entre el cliente y el fundador del negocio solo hay un click, un mensaje directo o una reacción a stories en Instagram (por dar un par de ejemplos).

Luego de conocer la estructura general del modo de emprender en la actualidad, es importante mencionar también qué hay detrás de cada emprendedor. ¿Será que emprender es para todos? Desde nuestro punto de vista, depende. Como experiencia propia siempre pensábamos que no contábamos con las competencias para emprender; sin embargo, nos dimos cuenta que teníamos que ver más allá. Aquí te comentamos cuáles son las características, habilidades y competencias que hemos identificado en el camino:

  • Orientación a resultados

Fijarse metas desde el principio es clave. Cuando apenas estás desarrollando tu negocio, lo primero que sugieren muchos grandes empresarios y nosotros, los que aún seguimos en el camino, es enfocarse en las ventas. Esto porque, seamos sinceros, sin ventas no hay sueldos y tampoco el crecimiento esperado. Por eso, mantenerte enfocado en los resultados esperados es CLAVE.

  • Liderazgo transformador

Si tienes equipo o requieres contratar personas para que puedan acompañarte en el camino, deberás buscar motivar e influenciar siempre de manera positiva en sus conductas. De esta manera podrán lograr junto a ti, los resultados de la empresa. Transforma, siempre enfócate en darle el valor óptimo a tu equipo; es decir, a la gente que integra tu sueño de emprender.

  • Visión estratégica

Sin un norte, no podrás empezar a marcar la pauta de avance. Esta visión de a dónde quieres llegar, es lo que todos los días te hará despertar con un propósito en la empresa. Por ello, te recomendamos generar estrategias simples al principio, para así lograr tus objetivos.

  • Sentido de urgencia

Todo es para ayer en el emprendimiento; sin embargo, debes saber qué cosas delegar o en qué invertir tu tiempo para cumplir con tus propios deadlines. Aun así, nunca dejes de cumplir con tus promesas, con tus clientes y mucho menos con proveedores.

  • Inteligencia emocional al 1000%

Emprender no es algo fácil y requiere de muchos recursos personales (terminología de psicología para referirnos a esas características de la personalidad que nos ayudan a enfrentar situaciones de toda índole). Por esta razón, puede que te frustres con facilidad al ver que las cosas no salen como las planeaste. No obstante, ahí radica esa constancia para seguir con tu sueño de lograr que tu emprendimiento crezca. Como dicen: te caes una vez, te levantas 8.

Y tú, ¿eres emprendedor? ¿Qué otras competencias podrías identificar?

Artículo escrito por: GrowTop

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