Los baby boomers y la prevalencia de la cultura empresarial

Redacción PQS
Los baby boomers son la generación más comprometida con una empresa y se caracterizan por su gran conocimiento del negocio, que permite un rápido reconocimiento de oportunidades.

Por: Giancarlo Ameghino, Gerente de Gestión y Desarrollo Humano del Grupo Crosland

En los últimos años pareciera que los millennials han tomado toda la atención de la gestión humana de las empresas. Entornos empresariales como el peruano nos han demostrado que su crecimiento ha venido dado por cambios que se articulan de la mano de distintos grupos humanos, multigeneraciones y culturales.

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A partir de esas experiencias, es importante ser conscientes que la gestión del “talento” no se circunscribe sólo a una generación.

¿Cómo conviven las generaciones en las empresas? Considerando las diferencias de sectores y tipos de empresas, los equipos de trabajo se integran por baby boomers (los nacidos entre los años 1945 y 1965), personas de la generación X (entre los años 1965 y 1980), y de la generación Y o  millennials (entre 1980 y 1999).

Su participación y número varía en función de los negocios, cultura y tipo de empresa.

¿Es posible desarrollar de forma armónica el talento de tantas personas distintas y diversas?

La clave está en gestionar las motivaciones, las competencias y los recursos de cada generación.  Ello bajo un enfoque complementario. Para muchas empresas la presencia mayoritaria de un grupo sobre otro obedece a estrategias corporativas, por encima de criterios de edades.

Los baby boomers son conocidos por haber centrado su desarrollo profesional a una o pocas empresas. ¿Es positiva su presencia en las organizaciones cuando estas tienden a la globalización y la vorágine tecnológica? No cabe duda en ello. Son las personas y no la edad lo que genera valor para las empresas.

Los baby boomers son reconocidos por muchas virtudes, entre ellas el gran conocimiento del negocio, que permite un rápido reconocimiento de oportunidades y búsqueda de recursos para hacerlas viables.

Aunque no sea lo ideal, muchas veces las empresas atravesamos momentos de trabajo bajo presión. Han sido los baby boomers los que mejor se han desarrollado en momentos como estos, por lo que su inteligencia emocional y voluntad terminan siendo eficaces en la gestión empresarial.

La generación X es la que más ha aprendido de ellos. Sin embargo, se muestran más flexibles y preocupados por balance vida personal y desarrollo profesional.

Son más adaptativos a los cambios, entre ellos el tecnológico. Les interesa ser exitosos profesionalmente pero no necesariamente en una sola empresa.

El conocimiento crítico y la fuerte vinculación de los baby bommers con las empresas deben ser aprovechadas para el desarrollo de programas de formación e instrucción, como guías de otros grupos generacionales.

Si algo parece esencial de este grupo humano es su profundo compromiso con sus empresas, un valor pilar en toda cultura organizativa. 

La gestión del talento debe ser capaz de sensibilizar sobre la riqueza multi generacional y el aporte que otorga el conocimiento y la experiencia de colaboradores, cuyo sentido de pertenencia y compromiso son destacables en la historia de las empresas.

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